Descripción
Este libro no trata acerca del desaparecido imperio babilónico ni sobre la antigua capital de Mesopotamia, sino que se centra en realidades de nuestros días que, a la Iglesia, la está llevando a lo anunciado por el apóstol San Juan, quien en el Apocalipsis dice proféticamente: «Un Ángel grito con voz potente: ¡Cayó, cayó La Gran Babilonia!! Se ha convertido en refugio de demonios, en guarida de toda clase de espíritus impuros y en nido de aves impuras y repugnantes. Y otra voz venida del Cielo decía: Salid de ella, pueblo mío, no sea que os hagáis cómplices de sus pecados y os alcancen sus plagas».






