Descripción
Escrito por Consuelo en el año 2000 con motivo del bimilenario del nacimiento de Cristo. Aunque aborda una gran variedad de temas, en todos ellos resplandecen el amor, la misericordia, la ternura y la bondad de Dios, que constantemente llama al hombre a la conversión.
Con la ayuda de la gracia divina y la asistencia del Espíritu Santo, Consuelo revela a los hombres el verdadero Rostro del Señor. Su propósito es ayudar a quienes se encuentran alejados de Él a descubrir el camino de la verdad, y animar a quienes permanecen cerca a ser testigos fieles del «Evangelio de nuestra salvación».
Se trata de una obra que proclama la verdad, señala los errores doctrinales, advierte sobre los peligros morales que se ciernen sobre los hombres y pone de manifiesto las consecuencias de los pecados privados y públicos. Al mismo tiempo, ilumina la conciencia y ofrece un mensaje de esperanza para todos aquellos que perseveran en la fe y permanecen fieles a la doctrina de nuestro Señor Jesucristo.






